Al realizar nuestra labor diaria nos encontramos con las poleas. De ellas depende muchas veces que podamos realizar nuestro trabajo o, por lo menos, hacerlo más cómodamente.
La instalación de las poleas varía según el peso que debamos soportar, así como el tipo de la polea. Hay otros casos en los que el uso de las poleas nos sirve para efectuar desvíos de la cuerda con el fin de evitar el roce en algún lugar del recorrido por el que izamos algo de material o herramienta; también las utilizaremos en rescates, por lo que debemos conocer su uso y resistencia para realizar nuestra profesión con el máximo de comodidad y seguridad.
El uso de mosquetón para sustituir la polea demuestra poca eficacia ya que podemos perder hasta un 50% del esfuerzo en el rozamiento. Norma EN 12278.