Las cuerdas, parte vital de material para el trabajador de altura, pueden ser de poliamida, poliester, polietileno o keblar. La cuerda se compone del alma y de la camisa. La camisa siempre va trenzada alrededor del alma y protege a la cuerda de la abrasión a la que se ve sometida continuamente, representa entre el 35% y el 45 % del peso de la cuerda y aporta aproximadamente un tercio de la resistencia total. Hay que diferenciar entre cuerda, de 9 mm. en adelante, y cordino, de menos de 8 mm. Dependiendo del uso que les vayamos a dar, utilizaremos cuerdas estáticas (EN 1891) o dinámicas (EN 892). Las cuerdas estáticas son ideales para la progresión por ellas porque no son tan elásticas (30%, frente al 70% de las dinámicas) y, por tanto, reducen el efecto yo-yo. La elasticidad varía según el fabricante. Las cuerdas dinámicas son muy elásticas porque su misión es frenar una posible caída.
Los cordinos son imprescindibles para asegurar la herramienta y materiales. (EN 564)