La instalación correcta de una línea de vida conlleva la consiguiente documentación obligatoria a aportar por el instalador:
1. Parte de instalación y recepción
2. Declaración de conformidad del fabricante
3. Declaración de conformidad del instalador
4. Revisiones periódicas anuales documentadas.
Al finalizar la instalación, y junto a la certificación documentada de tramitación obligatoria, SIMA entrega un informe gráfico denominado “procedimiento de trabajo” realizado con imágenes “in situ” y los mismos EPI que se van a utilizar en el uso habitual de las líneas de vida. En el mismo se refleja la ubicación de las líneas de vida instaladas así como los EPI necesarios para su uso y la utilización conjunta según sea el lugar de trabajo elegido